Identidad y multiculturalismo.
Las diversas modalidades de convivencia interculturales se han denominado “multiculturalismo”, éste se ha convertido en una consigna que ha orientado reclamos y luchas de grupos organizados en torno a diferentes entidades culturales por lograr reformas constitucionales y políticas culturales, educativas, migratorias etc.
Creo yo que la convivencia pacífica multicultural, podría permitirnos afrontar algunos problemas importantes como: la pobreza, educación, salud y ambiente. Esto mediante la construcción de identidades.
El proceso de construcción de identidades sociales es labor colectiva y cotidiana, producida por un devenir histórico-cultural de los pueblos. La construcción de esas identidades permite a las personas auto definirse, afirmándose como miembros de un grupo social. El razonamiento interno-externo de la identificación es el proceso por medio del cual la identidad se constituye
Pudiera decir que la creación de una verdadera identidad, no se trata solamente de dar vida a antiguas identidades étnicas que, en la coyuntura actual de “globalización”, encuentran nueva justificación, sino también de la producción de nuevas formas que, sobre la base de los restos y memorias de viejas construcciones, delimite nuevos espacios políticos y culturales.
Ahora el hablar de identidad ya no es solo una abstracción, sino que conforma una parte significativa del entorno en el que nos encontramos y de una u otra forma influimos en ella aunque sea de una manera un poco inconsciente y muy reducida.
Morales Rosen, Atzin.
I
ResponderEliminarNo me queda muy clara la diferencia entre “dar vida a antiguas identidades” y “producir nuevas formas… sobre la base de los restos y memorias de viejas construcciones.
II
Tienes razón cuando afirmas que la construcción de identidades es una labor colectiva y cotidiana….
III
Para mí, la clave del fortalecimiento de las identidades latinoamericanas radicas, más allá de la convivencia pacífica, en identificarnos y respetarnos como miembros de una misma especie: la humana. Considero que en la medida en que vayamos aprendiendo a respetar las diferencias y particularidades de, por ejemplo, los pueblos indígenas o indios, también (y sobre todo) debemos aprender, paralelamente, a respetarlos porque son tan seres humanos como cualquier otro individuo no indio. Aún no ha sido deconstruida ni superada la deshumanización del indio que comenzó a racionalizarse con la llegada de los europeos al territorio de lo que hoy llamamos América, y ese es nuestro principal problema. G.