miércoles, 9 de mayo de 2012

HAITI, NUNCA LIBRE…



2 comentarios:

  1. El nacionalismo es una buena arma teórica/práctica frente al imperialismo. Pero a veces, reproduce las mismas prácticas de dominación a su interior. ¿Cómo pensaríamos un nacionalismo que no haga eso? angélica landa

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  2. Alma Delia:
    Pregntas por qué en el país no hay levantamientos de las dimensiones como las que se han visto en Haití. Debes tener en consideración que esos procesos como los experimentados en Haití o en Centroamérica en los años 80, son también producto del desarrollo histórico de las naciones. En este sentido, tampoco se pueden forzar las condiciones para que algo así suceda, ni debe esperarse que en determinado país se produzca o reproduzca un proceso tal como ocurrió u ocurre en otra nación. No podrá haber jamás dos revoluciones idénticas. Cada país, cada pueblo tiene sus propios ciclos. No olvides la historia de México, que a principios del siglo XX dio un hermoso como doloroso ejemplo al resto de los países latinoamericanos. Y aún se sienten las consecuencias, secuelas o ecos de ese momento que es también un punto de inflexión en la historia de la región.
    También creo que lso pueblos que viven experiencias tan trágicas como es cualquier guerra, conservan en su memoria el impacto de esos hechos y, en general, procurar conservar la paz social una vez que esta se restablece. Creo que esto también influye en que amplios sectores de la sociedad mexicana soporte situaciones con las cuales no está conforme. Por último, tampoco me parece apropiado que idealicemos a ningún pueblo ni sus luchas. Cada lucha tiene sus propias complejidades, sus contradicciones o paradojas. Entre muchos otros intereses, nuestros esfuerzos también deben orientarse a comprender éstas.
    G.

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