Por Guadalupe Estefanía Arenas Pacheco
En la mayoría de las ocasiones, cuando pensamos acerca de la manera en la que se originó nuestro continente, sólo puede saltarnos a la cabeza que, a partir del descubrimiento, nació América. Y efectivamente así lo fue. De esto, podemos deducir que, si bien en la actualidad se ha pretendido eliminar la influencia europea en territorio americano para elaborar una historia “nuestra” como señala Luis Alberto Sánchez, es imposible deshacernos de este acontecer histórico por completo y admitir que, pese a los inconvenientes de la conquista y período colonial, es algo “que llevamos dentro” y ya forma parte de cada uno de los latinoamericanos.
Las preguntas que yo me planteo para el trabajo son: ¿Hay verdaderamente una identidad latinoamericana? Y si la hay, ¿cómo se ha creado y qué elementos la han formado?, ¿qué impactos tiene la concepción de identidad en las luchas indígenas actuales?
Por otra parte, considero que, a partir de las revoluciones de independencia en América Latina, se comienza a dar una visión totalmente errónea sobre la identidad del americano. Con el surgimiento del indigenismo (no confundir con indianismo), se pretende dar una solución a la cuestión de identidad, afirmando que los indios son los verdaderos americanos, pero estas afirmaciones fueron hechas por los mestizos o blanco-mestizos; el indigenismo no es una creación para y por los indios, sino por los occidentales y para los occidentales, que muestra tintes “antihistóricos, tendenciosos y fascistas”, tal como lo afirma Sánchez en su texto, porque no sólo quiere borrar de la historia 300 años donde el indio también forjó su forma de ver el mundo y de pensarse a sí mismo, sino que se trata de una discriminación inversa, es decir, rechaza todo lo español, todo lo externo como si no constituyera parte del ser latinoamericano, ¿cómo es que un mestizo o blanco puede negar lo que lo ha formado? Esto se debe, a que se ha convertido en todo lo que ha querido destruir; se ha transformado en dogmatismo y en una intransigencia evidente en las sociedades latinoamericanas. Lo que debe buscarse, pues, es una verdadera identidad del indio, mostrarlo tal y como es; de esta forma, se lograría una revolución positiva tanto en la historia de la región, como en la propia identidad indígena. El problema del indigenismo, entonces, radica en que es un ideología blanco-mestiza y no propiamente indígena; responde a un paternalismo como si los indios se trataran de menores de edad igual que en la mayor parte de la época colonial. Los indios tienen sus propias propuestas, como el katarismo-indianismo en Bolivia, que difiere del pensamiento indigenista en cuanto el indio responde a sus propias necesidades y construye su propia identidad a partir de su historia, no negando ningún elemento que constituye América: mestizos, blancos, negros e indios. La identidad, a mi criterio, no puede desligarse del multiculturalismo. Latinoamérica, pues, no se constituye de un grupo completamente homogéneo, es decir, no toda la región es 100% mestiza – aunque sea esta su imagen y su principal prototipo de identidad- sino que se conforma por grupos que, si bien no están ya históricamente separados, tienen formas de concebir el mundo diferentes; poseen una religión distinta, una forma de vivir diferente. Indios, mestizos, negros y blancos forman América Latina y negar uno de estos elementos, sería negar la propia identidad y el ser latinoamericano.
Finalmente, la identidad se ha ido forjando a través de la historia y mediante la acción de los sujetos en la misma. En el presente, los movimientos de reivindicación indígenas son una forma clara de identificar cómo se está construyendo esta identidad (o identidades) en Latinoamérica o, como muchos han propuesto, en Indoamérica, refiriéndose con este nombre a toda la región donde los indios han sobrevivido a las invasiones y al colonialismo extranjero. Estos movimientos de reivindicación, en su mayoría, son una forma de valorización de lo indio, de recuperación de la historia de los grupos que en los sistemas hegemónicos ha sido olvidada; son una manera de superar el dominio europeo – sin rechazar por completo su influencia – y defender su derecho a la pluralidad étnica.
LA VISIÓN QUE SE TIENE DE LA IDENTIDAD LATINOAMERICANA PUEDE VERSE DESDE DOS PERSPECTIVA: LA PRIMERA ES UNA MASA HOMOGÉNEA QUE TIENE UN PASADO EN COMÚN, ES DECIR, PUEBLOS QUE "SON IGUALES" DEBIDO A QUE FUERON VÍCTIMAS DE LA CONQUISTA. LA SEGUNDA ES UN MOSAICO PLURICULTURAL DONDE CADA REGIÓN JUEGA UN PAPEL IMPORTANTE Y QUE, EN CONJUNTO, FORMAN UNA GRAN ÁREA.
ResponderEliminarESTO ME LLEVA A FORMULAR UNA PREGUNTA: ¿CUÁLES DEBEN SER ENTONCES LAS BASES PARA UNA VERDADERA INTEGRACIÓN DE AMÉRICA LATINA?. POR UNA PARTE LA HISTORIA DE LATINOAMÉRICA ESTÁ INDISCUTIBLEMENTE BASADA EN LO PURAMENTE AMERICANO. POR OTRA PARTE NO PODEMOS DEJAR DE LADO LA INCURSIÓN EUROPEA, PUESTO QUE TAMBIÉN FORMA PARTE DE NUESTRA HISTORIA. ¿CÓMO LOGRAR ENTONCES UNA VERDADERA INTEGRACIÓN DE AMBAS CULTURAS SIN QUE UNA EXCLUYA A LA OTRA?
yo plantearía, primero discutir que entendemos o quisiéramos que significase la integración.. angélica landa
ResponderEliminarPara Angélica: La integración latinoamericana, de acuerdo a lo que deseo plantear, es algo problemático, pues de la identidad se desprendería dicha integración. Por eso planteo algunas preguntas bajos las cuales pienso desarrollar mis conclusiones, ¿realmente hay una identidad y cómo tendría que construirse? En lo escrito ya anteriormente, planteo que son muy importantes los factores indígenas y habría que valorarlos, como lo comentaba el profesor Guillermo la clase pasada; pero esta valorización sería a partir de las ideas que los propios indígenas tienen de sí mismo, y no una imágen impuesta por los blanco-mestizos, como en el caso del indigenismo. Por otro lado, tampoco habría que dejar de lado los factores europeos que, si bien no son predominantes en toda América Latina, también forma parte de ella.
ResponderEliminarAmbos elementos, el indígena y el europeo, pueden ayudar a descubrir si realmente hay una identidad o no y, a partir de esto, definir qué se entiende por integración y cómo podría lograrse.
Para Fátima: De hecho, lo que planteas en tu comentario es exactamente lo que me inquieta respecto al tema que estoy trabajando. Primero, valorizar el factor indígena en la concepción del ser latinoamericano, no dejando a un lado los factores europeos. Por otra parte, ese mosaico pluricultural es el que conforma la región. Por eso propongo la pregunta sobre si realmente hay una identidad y cómo se formaría.
ResponderEliminarAún no llego a una conclusión, claro ésta, pero agradezco tanto tu comentario como el de Ángelica, porque en realidad no había planteado de una manera clara la noción de integración.