Mauricio Prado Jaimes
Mi pregunta de investigación para este trabajo final de América Latina Hoy fue la siguiente: ¿Cuáles son los factores, internos y externos, que han logrado que las luchas sociales tengan resultados positivos hoy y no los hayan tenido en el pasado?
Intentaré responder a esta pregunta señalando los cambios que se han dado, tanto en el mundo como en los países latinoamericanos, en los últimos sesenta años que han hecho posible que los gobiernos emanados de las luchas sociales hoy sigan en pie, poniendo como ejemplo a Bolivia, Nicaragua y a Venezuela, ya que son los casos que hemos estudiado aunque también podríamos incluir a Ecuador. Aunque son cuestionables los éxitos de estos gobiernos emanados de las luchas sociales, es indudable que se ha dado un paso importante con respecto a tiempos anteriores. Es justo e incluso necesario criticar a los gobiernos que han surgido de estas luchas sociales. Cuestionarnos si han seguido los ideales de sus revoluciones y emprender un ejercicio de autocrítica muy fuerte. Sin embargo, a pesar del cuestionamiento que pueda hacerse sobre el triunfo de los gobiernos emanados de las luchas sociales, creo sin lugar a dudas que se ha dado un gran paso en la historia de América Latina. Es cierto que falta mucho por hacer pero creo que el hecho de que ya existan gobiernos emanados de revoluciones y que se hayan mantenido durante todo este tiempo es una señal positiva para el despertar latinoamericano.
Durante el siglo pasado, América Latina se caracterizó por la constante intervención de países extranjeros, concretamente Estados Unidos, en la vida nacional de los países latinoamericanos. Se instauraron dictaduras que aguardaban intereses particulares, se dieron golpes de Estado desde Washington a gobiernos elegidos democráticamente, se sofocaron violentamente luchas sociales, se masacraron pueblos y demás atrocidades. Ahora podemos notar que esas cosas no suceden, aunque tal vez sea más preciso decir que no suceden de la misma forma que antes. Pero además que las acciones exteriores sobre el continente han cambiado, creo que también ha cambiado algo dentro de los países latinoamericanos.
Me dedicaré a exponer los cambios que se han dado tanto en el mundo como en los países latinoamericanos para poder comprender que es lo que ha sucedido. Comenzaré a exponer los factores externos.
Factores externos
La derrota de la amenaza del comunismo: La justificación discursiva con la que se intervenía en la política nacional de los países latinoamericanos era la amenaza comunista. Sin embargo con caída de la URSS esta amenaza comunista ya no existe. El discurso político en Estados Unidos con respecto a América Latina era el siguiente: no permitir que surgiera otra Cuba. Este discurso de combatir la amenaza comunista en América Latina era aceptado de buena forma por la comunidad internacional, permitiendo así la intervención en el subcontinente. Sin embargo con la caída del muro de Berlín se acabó por completo esta amenaza y hubo, en cierto modo, un vacío discursivo. Pero hay que señalar que existen otros discursos que podrían sustituir a éste, por ejemplo el narcotráfico. Con el discurso del narcotráfico se intervino en Colombia en los tiempos de Pablo Escobar. Sin embargo hay una diferencia importante entre la amenaza comunista y la amenaza del narcotráfico que desarrollaré en el siguiente punto.
El sistema económico mundial: Creo que otro factor importante es que, en cierto modo, el sistema económico neoliberal en el que está inmerso nuestro subcontinente lo deja con un margen de acción muy reducido. Es decir, que pesar de lo antiimperialista y reaccionarios que sean los gobiernos emanados de las luchas sociales, siguen sin ser una amenaza real al sistema mundial neoliberal porque tienen que seguir con la dinámica capitalista impuesta. La misma Cuba tiene que empezar a abrirse al mercado para poder sobrevivir en el sistema mundial que vivimos actualmente. Así podemos decir que estos gobiernos no constituyen una amenaza real y directa al sistema capitalista actual. Una amenaza que sí existía cuando existía la URSS y la amenaza comunista estaba latente, en ese tiempo si era necesario erradicar cualquier sospecha comunista porque atentaba directamente a los intereses capitalistas mundiales. En cambio el narcotráfico no atenta de ninguna forma contra el sistema capitalista, incluso es un rostro de este sistema, es parte de él y en cierto modo contribuye a su perpetuación. Es por eso que el narcotráfico no es combatido con el mismo ahincó como fue combatido el comunismo.
El triunfo de la Revolución Cubana: El triunfo de la Revolución Cubana en 1959 es todo un hito en América Latina. Con la Revolución Cuba se demostró que sí se puede uno liberar del imperio para crear un gobierno propio. El factor de la Revolución Cubana influyó muchísimo en todas las luchas sociales latinoamericanas, podemos decir que inyectó en las demás luchas sociales un optimismo y un cambio de mentalidad muy fuerte.
Los medios de comunicación: En la actualidad ya no es tan fácil ocultar una verdad o crear una farsa como lo era anteriormente. Ahora cada persona con su teléfono celular puede grabar cualquier cosa y subirla a internet con sólo hacer un click. Esto lo podemos ver muy claramente en el intento de golpe de Estado que se quiso hacer a Hugo Chávez en el 2002. Para realizar dicho golpe se necesitaron de los medios de comunicación para completar la farsa, sin embargo después circularon imágenes que desmontaban la farsa del golpe de Estado. Con el Internet cualquier persona puede denunciar un abuso. Esto ha roto con el monopolio de la información que existía, donde los gobiernos decidían cual sería la noticia y cómo se daría, de tal forma que no se descubriera lo que en verdad existía detrás. Ahora, cada persona puede prestarle sus ojos al mundo, se ha roto el monopolio de la verdad.
Factores internos
Unificación en las luchas sociales: Según pude notar en los documentales que pudimos ver, uno de los aciertos de los gobiernos emanados de las luchas sociales fue integrar a diversos sectores de la población que antes luchaban por sus causas pero de forma separada. Pienso en Bolivia, donde Evo tuvo el acierto de unir a diferentes sindicatos y sectores de lucha popular bajo el indigenismo, un aspecto en el que todos convergían. Es curioso que este mismo aspecto sea uno de los principales problemas que tiene actualmente Bolivia, porque hay una dificultad en darle a todos los sectores lo que buscan.
Empoderamiento de la gente: Es notorio para mí que la población latinoamericana ya no tiene la misma mentalidad que tenía en décadas anteriores. Pienso por ejemplo en Bolivia, Nicaragua y Venezuela, básicamente en los países donde podemos hablar de un “triunfo” de las luchas sociales. Vemos en estos países que existe un sentimiento de ser dueños de sí mismos, de ser dueños de sus destinos, o al menos esa es la impresión que me dejan los documentales y los testimonios de las personas que fueron invitadas a clase. Creo que este es un factor que es importante recalcar, porque si ahora hubiera una intervención como hubo en años anteriores creo que la población sería más reaccionaria y defendería con más fuerza lo que ya sabes que les pertenece. Esto no quiere decir que las luchas anteriores fueran más dóciles, pero antes se peleaba por algo que no se poseía y por lo tanto no se tenía una idea de ello, en cambio ahora se lucha por algo que ya se poseía y que se tiene conciencia de que les pertenece. Es un cambio en la mentalidad algo tenue pero creo que es muy importante marcarlo y creo que constituye un factor importante por el que es más difícil una intervención extranjera en los países triunfantes en sus luchas sociales.
Ahora, estos cambios no han provocado que Estados Unidos pierda el interés en América Latina y simplemente la haya dejado ser. Creo que, por los factores que he mencionado anteriormente, las acciones de Estados Unidos han tenido que ser más sofisticadas y más discretas. Los golpes de Estado ya no se dan de la misma forma que antes, han existido formatos que confunden y puede crear la impresión de que no es un golpe de Estado lo que lleva a cabo, por ejemplo el caso de Honduras con Celaya o el de Hugo Chávez en 2002. Además de que existe un sometimiento implícito dado el sistema económico mundial imperante en el mundo. Es prácticamente imposible que se pueda estar fuera de la dinámica capitalista neoliberal y lo podemos ver claramente con el caso de Evo Morales y la construcción de la carretera que pretende conectar a Brasil con el pacífico con fines mercantiles. En este caso podemos ver que aunque la intención clara y explícita del gobierno es beneficiar a la población, ésta intención se halla en contradicción directa con la dinámica mundial.
En suma puedo decir que hay diversos factores, tanto internos como externos, que han permitido que existan y se mantengan estos gobiernos emanados de las luchas sociales. Con los argumentos que acabo de exponer, me parece que sí podemos hablar de un despertar latinoamericano o del inicio de éste. Claro que falta un largo camino por recorrer y muchos retos que superar. Personalmente creo que se debe de superar la subordinación capitalista en la que se encuentra el subcontinente. Creo que mientras exista una dependencia económica y mientras América Latina siga desempeñando su rol histórico en la división internacional del trabajo no se podrá hablar de una total emancipación. Es evidentemente un reto grandísimo, pero creo que es muy importante tratarlo, pensarlo e intentar enfrentarlo. Porque además, este sistema excluye o absorbe las culturas autóctonas del país por estar fuera de la dinámica. Pero independientemente de los retos que faltan, es claro que las cosas han empezado a cambiar y aunque estos gobiernos no son lo que se podría esperar de ellos, son sin duda un gran paso para la construcción y la libertad de América Latina.
Mauricio:
ResponderEliminarI
Considero que das en la clave cuando respondes a la pregunta planteada, la cual también me parece muy relevante para entender lo que pasa en nuestra región, para comprender nuestro tiempo, para conocernos mejor a nosotros mismos como latinoamericanos.
II
Sin ánimo de obviar los errores o debilidades propias de los proyectos revolucionarios que en distintos momentos de la historia latinoamericana alcanzaron el poder, no podemos olvidar que se trata de proyectos que no han podido ser desarrollados libremente. Son procesos sometidos a un acoso brutal por el cual se sobredimensionan los errores, o bien las consecuencias de estos alcanzan proporciones que quizás en otras condiciones no tendrían. Otro punto es, y esto también hay que señalarlo, las mezquindades, bajezas y luchas de poder individual que muchas veces minan el interior (las direcciones) de las organizaciones y proyectos revolucionarios. Esa es una materia que por mucho sigue pendiente de estudio, y no sólo en Latinoamérica. G.