viernes, 1 de junio de 2012

¿Sigue vigente la lucha armada como único recurso para hacer la revolución?


Sigue vigente la lucha armada como único  recurso para hacer la revolución?
Ulises Dehesa
En nuestro blog América Latina Hoy, el pasado 12 de mayo comentaba respecto al texto de Raquel Gutiérrez la pregunta antes mencionada
Esta pregunta cobra especial vigencia en la coyuntura actual, dados los procesos sociales que se presentan hoy en América Latina y el contexto mundial, me refiero específicamente entre muchos otros  al movimiento soy 132.,La ola de movimientos que comenzó con la manifestaciones masivas en Grecia, que se replico a España con el movimiento de los indignados y, éste a su vez se replicó hacia Estados Unidos. Aunado a ellos,  el influjo de la Primavera árabe, que se extendió  por varios países y fue capaz de derrocar antiguos regímenes dictatoriales.  
Cabe mencionar que dada la enorme importancia de dichos fenómenos sociales bien merecerían un amplio y extenso ensayo, pero dadas las características del texto que presento me limitaré a únicamente mencionarlas como acontecimientos recientes que influyen en el contexto mundial.
El movimiento soy 132 surge en un sector estudiantil de educación superior de la ciudad de México, en el marco del proceso electoral presidencial de 2012, a raíz de la visita del candidato presidencial del PRI Enrique Peña Nieto, cuyo discurso repetitivo, conservador y retrógrado todos conocemos. La chispa estalló cuando el candidato realizó una visita a la Universidad Iberoamericana, en la cual fue recibido por un grupo considerables de estudiantes que al grito  unísono de ¡Asesino! ¡Asesino! Le hicieron sentir un ambiente hostil. Dicha situación se vió agravada ante la negativa por parte de los organizadores de dejar la entrada libre al foro a los propios estudiantes del campus, ya que los lugares estaban reservados para los acarreados del partido tricolor. Los estudiantes se deslindaron del acarreo y se denominaron como 131. La efervescencia estudiantil se amplió por las redes sociales y alcanzó mayor repercusión citando a una marcha en las principales calles del centro histórico de la ciudad de México el día 23 de mayo.
Por primera vez, en muchos años, resurge un movimiento estudiantil que aglutina tanto a universidades públicas como privadas, en demanda de una mayor transparencia en los medios de comunicación sobre las campañas electorales entorno a la elección presidencial del año en curso, así como un repudio generalizado entorno al posible retorno del PRI a la presidencia , el movimiento no se debe a cuestiones personales en contra del candidato presidencial del partido tricolor; va dirigido en su contra porque representa a un sistema represivo, corrupto y a los 70años del partido en el poder.
Otro movimiento estudiantil en América Latina que ha adquirido relevancia en los últimos años es el encabezado por los estudiantes chilenos, que ante las medidas neoliberales de su gobierno que ha privatizado la educación, han organizado levantamientos masivos que han sido respondidos con una violenta represión a manos de la policía estatal, ante la petición de democratización y gratuidad de la educación.
Por otro lado tenemos una manera más antigua  de enfrentar al poder,  que ha tenido tradición entre los pueblos de América Latina. Me refiero a la lucha armada o guerrilla, que pienso alcanza su punto clímax en años posteriores al triunfo de la revolución cubana, por el efecto que generó en todo el continente de que era posible lograr un cambio de gobierno y un proceso revolucionario mediante el uso de las armas, me refiero a los inicios de la década de años 60’s y 70’s del siglo XX.
Entonces, se creó un espectro libertador que desató la imaginación y esperanza de muchos jóvenes latinoamericanos que pensaron que a través de la lucha armada lograrían el triunfo de la revolución; en Argentina el caso de los Montoneros; Uruguay los Tupamaros, en Colombia las Fuerzas Armadas Revolucionarias, en México la Liga Comunista 23 de septiembre, Lucio Cabañas y el Partido de los Pobres. Prácticamente cada país latinoamericano tenia por lo menos un grupo armado con su  ideología y prácticas particulares, pero compartían el haber sido inspiradas por la Revolución cubana.
 Este halo esperanzador se vió revitalizado por el triunfo de la revolución Sandinista en 1979. Movimiento armado, único posterior al triunfo de la revolución cubana que logró llegar al poder.
Para la década de los años 80`s algunos movimientos armados desaparecieron y dieron paso a la creación de nuevos movimientos, pero éstos fueron brutalmente reprimidos y desaparecidos o bien terminaron integrándose a la dinámica electoral sin lograr sus objetivos de llegar al poder. Tal fue el caso de los Sandinistas que al entrar a la dinámica electoral pierden las elecciones de 1990.  
Este hecho resultó traumático para  los pueblos latinoamericanos que buscaban gobiernos que resolvieran las demandas de los sectores populares y que se oponían al imperialismo estadounidense. Este hecho doloroso minó en gran medida las esperanzas y aspiraciones de los pueblos latinoamericanos que veían en la revolución sandinista una posibilidad de cambio en las formas de hacer gobierno y de enfrentarse al imperialismo. 

 Es así como en la década de los90`s decae ese halo libertador que estaba tan presente en la década de los años 60’s-70`s, pero cuando todo parecía transcurrir de manera lineal y pasiva ocurre el levantamiento zapatista a comienzos del año 1994, levantamiento que sorprendió a nacionales y extranjeros. Dicho levantamiento seria el parteaguas en la manera  tradicional de llevar a cabo un movimiento armado. Rompe con la ideología marxista/leninista,  ya que el espectro ideológico de la guerrilla zapatista es más complejo y la manera de utilizar los medios de comunicación en favor de la causa revolucionaria fue el elemento que en gran medida llevó a los zapatistas a tener éxito en su lucha y a conseguir la autonomía de ciertos territorios.
El éxito del EZLN tiene que ver con la manera en la que se supieron valer de los medios de comunicación para su causa, ello se debe a que el grupo fue consciente de que la lucha armada contra el gobierno mexicano era por demás una lucha injusta debida a que éste contaba con todos los medios disponibles en el país para reprimir de forma violenta el movimiento.
Y por su parte el EZLN contaba con medios limitados para su movilidad y posibilidad de ataque vía armada, por ello su radico en hacer uso de los medios de comunicación. Al estar presentes en medios nacionales e internacionales les permitió una especie de “protección mediática” encabezada por la vigilancia de organismos internacionales, esta mediatización del movimiento logró darle una mayor repercusión  y conseguir apoyo por parte de otros países.
El uso de los medios de comunicación contribuye a la legitimización de la  lucha y obliga al gobierno mexicano a entablar un diálogo con el grupo y, a responder por una vía distinta a la represión abierta.
Si fuese posible hacer una comparación entre el movimiento encabezado por el  “Movimiento Revolucionario Tupac Amaru” (MRTA) y el caso del EZLN podremos encontrar pequeñas diferencias pero que resultaron cruciales. Por un lado, el MRTA optó por la lucha armada y actuar en la clandestinidad. Su gran momento llegó en diciembre de 1996, cuando el grupo logró tomar de forma exitosa la embajada de Japón en Lima. Con 600 rehenes pertenecientes a la clase política, el grupo exigía  se cumplieran una serie de demandas entre  ellas se encontraba la liberación de presos políticos
El gobierno peruano desplegó un grupo de fuerzas especiales del ejército que, con la colaboración de un rehén que contaba con un aparato intercomunicador, irrumpieron en la embajada matando a 14 guerrilleros, violando numerosos derechos humanos.
El grupo armado MRTA fue desarticulado totalmente en años posteriores al incidente. Estos eventos, el caso del secuestro de la embajada de Japón en Lima y el caso del levantamiento zapatista son muy ilustrativos. Desde mi punto de vista en ambos podemos apreciar mecanismos distintos para hacer la lucha revolucionaria.  El MRTA optó por la acción armada y aunque en un inicio tuvo éxito en su operación, el ejército peruano contaba con todos los medios disponibles en el país para reprimir el movimiento, si bien este acontecimiento fue dado a conocer en otros países del mundo no fue mediatizado de la misma manera que en el caso del EZLN,  por lo cual si aunque el MRTA hubiera contado con apoyo popular no encontró el mecanismo de canalizar este apoyo, caso contrario al EZLN;  que supo articular los medios de comunicación a favor de su causa.
Por lo cual se podría responder a la pregunta planteada en un inicio del texto, que si bien aún existen grupos que buscan por la vía de las armas lograr un proceso revolucionario, en la actualidad no son muy numerosas y las posibilidades de triunfo de un movimiento armado ante la fácil ubicación y el desarrollo tecnológico en los medios para reprimir, el grupo armado contaría con pocas posibilidades de éxito. Sin embargo las nuevas tecnologías también pueden ser utilizadas para hacer la revolución, baste recordar las convocatorias a manifestaciones masivas hechas a través de twitter por los manifestantes de Egipto, Túnez, Grecia y España, entre otros. Por ello pienso que el revolucionario es aquel que sabe utilizar los medios con los que cuenta en su época en pro de la revolución, y también pienso que en una revolución existen distintas trincheras, no todas tienen que ver con la lucha armada –pensemos que el arte puede ser un elemento importante que puede ser utilizado en pro de una revolución- .
 Veamos en qué desembocan las nuevas estrategias de lucha que considero son representadas hoy por los estudiantes en sus manifiestos y manifestaciones pacíficas, exigiendo cambios, mostrando, quizá, esos nuevos derroteros por el camino pacífico, por las elecciones, por la exigencia y presencia en las calles e instancias gubernamentales.  Sin demeritar de manera alguna la larga y sorprendente historia de los guerrilleros que les antecedieron en todo el continente, cuando la lucha solo podía ser cruenta y en la clandestinidad.

2 comentarios:

  1. Con tu interrogante tocas un tópico que ha sido muy caro a los movimientos revolucionarios y progresistas latinoamericanos y de otras latitudes, el de los métodos de lucha para impulsar la revolución. Al revisar esta historia comprobaremos que la lucha armada nunca fue ni ha sido el único método de lucha para impulsar cambios revolucionarios. Arbenz en Guatemala, en 1954, no llegó al poder por la vía armada, ni Allende en 1970. Otros procesos de transformaciones inciaron por la confluencia de diferentes fenómenos, como la revolución boliviana de 1952, que si bien tuvo sus raíces en una victoria electoral, fue una insurrección popular la que posibilitó el acceso al gobierno al grupo que impulsó las transformaciones. Creo que, efectivamente, en la actualidad, la existencia y uso de nuevas tecnologías de comunicación facilitan las posibilidades de articulación entre los diferentes sectores sociales interesados en promover cambios positivos

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  2. Me parece importante no esencializar ningún método de lucha, pues, como bien indicas, la lucha es multidimensional tanto en sus objetivos como en sus medios. Pero creo que quizá habría que profundizar el análisis y pensar si la cuestión es lucha armada vs otras cosas -medios de comunicación, por ejemplo, o se extiende hasta el amplio mundo de la violencia, que es una cuestión muchísimo más compleja. También habría que pensar una nueva forma analítica que no separe a los medios de los fines, que considere que incluso, los medios son un fin en sí mismos ya que ellos responden a una forma de comprender al mundo. De la misma manera habría que relativizar o problematizar qué significa triunfar, para poder responder porqué algunos movimientos parecen hacerlo y otros no. Angélica landa

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