Sigue vigente la lucha armada como único recurso para hacer la
revolución?
Ulises Dehesa
En nuestro blog América Latina
Hoy, el pasado 12 de mayo comentaba respecto al texto de Raquel Gutiérrez la
pregunta antes mencionada
Esta pregunta cobra especial
vigencia en la coyuntura actual, dados los procesos sociales que se presentan
hoy en América Latina y el contexto mundial, me refiero específicamente entre
muchos otros al movimiento soy 132.,La ola de movimientos que comenzó con
la manifestaciones masivas en Grecia, que se replico a España con el movimiento
de los indignados y, éste a su vez se replicó hacia Estados Unidos. Aunado a
ellos, el influjo de la Primavera árabe, que se extendió por varios
países y fue capaz de derrocar antiguos regímenes dictatoriales.
Cabe mencionar que dada la
enorme importancia de dichos fenómenos sociales bien merecerían un amplio y
extenso ensayo, pero dadas las características del texto que presento me
limitaré a únicamente mencionarlas como acontecimientos recientes que influyen
en el contexto mundial.
El movimiento soy 132 surge en
un sector estudiantil de educación superior de la ciudad de México, en el marco
del proceso electoral presidencial de 2012, a raíz de la visita del candidato
presidencial del PRI Enrique Peña Nieto, cuyo discurso repetitivo, conservador
y retrógrado todos conocemos. La chispa estalló cuando el candidato realizó una
visita a la Universidad Iberoamericana, en la cual fue recibido por un grupo
considerables de estudiantes que al grito unísono de ¡Asesino! ¡Asesino!
Le hicieron sentir un ambiente hostil. Dicha situación se vió agravada ante la
negativa por parte de los organizadores de dejar la entrada libre al foro a los
propios estudiantes del campus, ya que los lugares estaban reservados para los
acarreados del partido tricolor. Los estudiantes se deslindaron del acarreo y
se denominaron como 131. La efervescencia estudiantil se amplió por las redes
sociales y alcanzó mayor repercusión citando a una marcha en las principales
calles del centro histórico de la ciudad de México el día 23 de mayo.
Por primera vez, en muchos
años, resurge un movimiento estudiantil que aglutina tanto a universidades
públicas como privadas, en demanda de una mayor transparencia en los medios de
comunicación sobre las campañas electorales entorno a la elección presidencial
del año en curso, así como un repudio generalizado entorno al posible retorno
del PRI a la presidencia , el movimiento no se debe a cuestiones personales en
contra del candidato presidencial del partido tricolor; va dirigido en su
contra porque representa a un sistema represivo, corrupto y a los 70años del
partido en el poder.
Otro movimiento estudiantil en
América Latina que ha adquirido relevancia en los últimos años es el encabezado
por los estudiantes chilenos, que ante las medidas neoliberales de su gobierno
que ha privatizado la educación, han organizado levantamientos masivos que han
sido respondidos con una violenta represión a manos de la policía estatal, ante
la petición de democratización y gratuidad de la educación.
Por otro lado tenemos una
manera más antigua de enfrentar al poder, que ha tenido tradición
entre los pueblos de América Latina. Me refiero a la lucha armada o guerrilla,
que pienso alcanza su punto clímax en años posteriores al triunfo de la
revolución cubana, por el efecto que generó en todo el continente de que era
posible lograr un cambio de gobierno y un proceso revolucionario mediante el
uso de las armas, me refiero a los inicios de la década de años 60’s y 70’s del
siglo XX.
Entonces, se creó un espectro
libertador que desató la imaginación y esperanza de muchos jóvenes
latinoamericanos que pensaron que a través de la lucha armada lograrían el
triunfo de la revolución; en Argentina el caso de los Montoneros; Uruguay los
Tupamaros, en Colombia las Fuerzas Armadas Revolucionarias, en México la Liga
Comunista 23 de septiembre, Lucio Cabañas y el Partido de los Pobres.
Prácticamente cada país latinoamericano tenia por lo menos un grupo armado con
su ideología y prácticas particulares, pero compartían el haber sido
inspiradas por la Revolución cubana.
Este halo esperanzador se
vió revitalizado por el triunfo de la revolución Sandinista en 1979. Movimiento
armado, único posterior al triunfo de la revolución cubana que logró llegar al
poder.
Para la década de los años 80`s
algunos movimientos armados desaparecieron y dieron paso a la creación de
nuevos movimientos, pero éstos fueron brutalmente reprimidos y desaparecidos o
bien terminaron integrándose a la dinámica electoral sin lograr sus objetivos
de llegar al poder. Tal fue el caso de los Sandinistas que al entrar a la
dinámica electoral pierden las elecciones de 1990.
Este hecho resultó traumático
para los pueblos latinoamericanos que buscaban gobiernos que resolvieran
las demandas de los sectores populares y que se oponían al imperialismo
estadounidense. Este hecho doloroso minó en gran medida las esperanzas y
aspiraciones de los pueblos latinoamericanos que veían en la revolución
sandinista una posibilidad de cambio en las formas de hacer gobierno y de
enfrentarse al imperialismo.
Es así como en la década
de los90`s decae ese halo libertador que estaba tan presente en la década de
los años 60’s-70`s, pero cuando todo parecía transcurrir de manera lineal y
pasiva ocurre el levantamiento zapatista a comienzos del año 1994,
levantamiento que sorprendió a nacionales y extranjeros. Dicho levantamiento
seria el parteaguas en la manera tradicional de llevar a cabo un
movimiento armado. Rompe con la ideología marxista/leninista, ya que el espectro
ideológico de la guerrilla zapatista es más complejo y la manera de utilizar
los medios de comunicación en favor de la causa revolucionaria fue el elemento
que en gran medida llevó a los zapatistas a tener éxito en su lucha y a
conseguir la autonomía de ciertos territorios.
El éxito del EZLN tiene que ver
con la manera en la que se supieron valer de los medios de comunicación para su
causa, ello se debe a que el grupo fue consciente de que la lucha armada contra
el gobierno mexicano era por demás una lucha injusta debida a que éste contaba
con todos los medios disponibles en el país para reprimir de forma violenta el
movimiento.
Y por su parte el EZLN contaba
con medios limitados para su movilidad y posibilidad de ataque vía armada, por
ello su radico en hacer uso de los medios de comunicación. Al estar presentes
en medios nacionales e internacionales les permitió una especie de “protección
mediática” encabezada por la vigilancia de organismos internacionales, esta
mediatización del movimiento logró darle una mayor repercusión y
conseguir apoyo por parte de otros países.
El uso de los medios de
comunicación contribuye a la legitimización de la lucha y obliga al
gobierno mexicano a entablar un diálogo con el grupo y, a responder por una vía
distinta a la represión abierta.
Si fuese posible hacer una
comparación entre el movimiento encabezado por el “Movimiento
Revolucionario Tupac Amaru” (MRTA) y el caso del EZLN podremos encontrar
pequeñas diferencias pero que resultaron cruciales. Por un lado, el MRTA optó por
la lucha armada y actuar en la clandestinidad. Su gran momento llegó en
diciembre de 1996, cuando el grupo logró tomar de forma exitosa la embajada de
Japón en Lima. Con 600 rehenes pertenecientes a la clase política, el grupo
exigía se cumplieran una serie de demandas entre ellas se
encontraba la liberación de presos políticos
El gobierno peruano desplegó un
grupo de fuerzas especiales del ejército que, con la colaboración de un rehén
que contaba con un aparato intercomunicador, irrumpieron en la embajada matando
a 14 guerrilleros, violando numerosos derechos humanos.
El grupo armado MRTA fue
desarticulado totalmente en años posteriores al incidente. Estos eventos, el
caso del secuestro de la embajada de Japón en Lima y el caso del levantamiento
zapatista son muy ilustrativos. Desde mi punto de vista en ambos podemos
apreciar mecanismos distintos para hacer la lucha revolucionaria. El MRTA
optó por la acción armada y aunque en un inicio tuvo éxito en su operación, el
ejército peruano contaba con todos los medios disponibles en el país para
reprimir el movimiento, si bien este acontecimiento fue dado a conocer en otros
países del mundo no fue mediatizado de la misma manera que en el caso del
EZLN, por lo cual si aunque el MRTA hubiera contado con apoyo popular no
encontró el mecanismo de canalizar este apoyo, caso contrario al EZLN;
que supo articular los medios de comunicación a favor de su causa.
Por lo cual se podría responder
a la pregunta planteada en un inicio del texto, que si bien aún existen grupos
que buscan por la vía de las armas lograr un proceso revolucionario, en la
actualidad no son muy numerosas y las posibilidades de triunfo de un movimiento
armado ante la fácil ubicación y el desarrollo tecnológico en los medios para
reprimir, el grupo armado contaría con pocas posibilidades de éxito. Sin
embargo las nuevas tecnologías también pueden ser utilizadas para hacer la
revolución, baste recordar las convocatorias a manifestaciones masivas hechas a
través de twitter por los manifestantes de Egipto, Túnez, Grecia y España,
entre otros. Por ello pienso que el revolucionario es aquel que sabe utilizar
los medios con los que cuenta en su época en pro de la revolución, y también
pienso que en una revolución existen distintas trincheras, no todas tienen que
ver con la lucha armada –pensemos que el arte puede ser un elemento importante
que puede ser utilizado en pro de una revolución- .
Veamos en qué desembocan las nuevas estrategias de
lucha que considero son representadas hoy por los estudiantes en sus
manifiestos y manifestaciones pacíficas, exigiendo cambios, mostrando, quizá,
esos nuevos derroteros por el camino pacífico, por las elecciones, por la
exigencia y presencia en las calles e instancias gubernamentales. Sin
demeritar de manera alguna la larga y sorprendente historia de los guerrilleros
que les antecedieron en todo el continente, cuando la lucha solo podía ser
cruenta y en la clandestinidad.
Con tu interrogante tocas un tópico que ha sido muy caro a los movimientos revolucionarios y progresistas latinoamericanos y de otras latitudes, el de los métodos de lucha para impulsar la revolución. Al revisar esta historia comprobaremos que la lucha armada nunca fue ni ha sido el único método de lucha para impulsar cambios revolucionarios. Arbenz en Guatemala, en 1954, no llegó al poder por la vía armada, ni Allende en 1970. Otros procesos de transformaciones inciaron por la confluencia de diferentes fenómenos, como la revolución boliviana de 1952, que si bien tuvo sus raíces en una victoria electoral, fue una insurrección popular la que posibilitó el acceso al gobierno al grupo que impulsó las transformaciones. Creo que, efectivamente, en la actualidad, la existencia y uso de nuevas tecnologías de comunicación facilitan las posibilidades de articulación entre los diferentes sectores sociales interesados en promover cambios positivos
ResponderEliminarMe parece importante no esencializar ningún método de lucha, pues, como bien indicas, la lucha es multidimensional tanto en sus objetivos como en sus medios. Pero creo que quizá habría que profundizar el análisis y pensar si la cuestión es lucha armada vs otras cosas -medios de comunicación, por ejemplo, o se extiende hasta el amplio mundo de la violencia, que es una cuestión muchísimo más compleja. También habría que pensar una nueva forma analítica que no separe a los medios de los fines, que considere que incluso, los medios son un fin en sí mismos ya que ellos responden a una forma de comprender al mundo. De la misma manera habría que relativizar o problematizar qué significa triunfar, para poder responder porqué algunos movimientos parecen hacerlo y otros no. Angélica landa
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